encontradores
Lunes 25-Ene-10 | 63 Visitas | 0 Respuesta(s)
El alquiler, como comentábamos en el último post, es, junto con la rehabilitación, una de las principales bazas del Gobierno en materia de vivienda. En un país en el que tradicionalmente la vivienda es de propiedad –recordemos que supone cerca al 85 por ciento del parque de viviendas español, frente al 65 por ciento de media de la Unión Europea- un incremento del alquiler, por pequeño que sea, supone todo un logro.
Uno de los principales colectivos que se acogen a esta modalidad a la hora de optar por una vivienda es el de los jóvenes, que pueden beneficiarse además de la Renta Básica de Emancipación, una ayuda pública mensual de 210 euros destinada a aquellos que tienen entre 22 y 30 años que alquilen un piso. Su objetivo es facilitar su emancipación y fomentar la movilidad laboral. Sin embargo, la iniciativa, bien acogida desde distintos sectores, ha contado desde su puesta en marcha con numerosas críticas por la lentitud a la hora de percibir las ayudas y por la descoordinación burocrática entre entidades, que provoca con frecuencia la interrupción temporal de los pagos.
Y es que a los jóvenes que deciden emanciparse, después de pagar el alquiler, apenas les quedan recursos para poder vivir, ya que, según el Ministerio de Vivienda, deben destinar de media alrededor del 42 por ciento de sus ingresos a la casa. Este esfuerzo económico es especialmente elevado en Baleares y Canarias, que prácticamente se sitúa en el 48 por ciento del sueldo, seguido de Cantabria, Catalunya y Madrid.
Ante esta situación, cada vez más jóvenes optan por el alquiler de habitaciones. Aunque no se trata de una salida nueva, es evidente que la situación económica ha provocado un aumento tanto de la oferta de pisos a compartir como de la demanda de habitaciones. Prueba de ello es Easypiso.com, el primer portal de anuncios de pisos compartidos que existe en España, que cuenta con más 30.000 anuncios. Según fuentes de esta página web, en el pasado, la audiencia de este servicio se componía de un 80 por ciento de estudiantes –en su mayoría jóvenes de entre 18 y 24 años-, mientras que en la actualidad este colectivo sólo representa un 50 por ciento del total. De la otra mitad, más del 30 por ciento corresponde a personas de entre 25 y 35 años, y el resto a personas de cualquier edad –entre ellas también jubilados-.
Está claro que la crisis no perdona a nadie, y menos a los jóvenes …
Recibir notificaciones por e-mail |
Añadir post a mis favoritos |
Feed RSS de respuestas |